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DESCUBRIENDO AL CHORLITEJO PATINEGRO: LECCIÓN DE NATURALEZA EN LAS PLAYAS.

E. González.

Cada año, acercamos a los alumnos de 6.º de Primaria de los colegios de O Grove a la fascinante diversidad de aves que habitan su entorno más cercano. Estas actividades les permiten conocer de primera mano la riqueza natural que los rodea y comprender la importancia de conservarla.


En esta ocasión, la propuesta fue diferente a la de años anteriores. En lugar de centrarnos en las aves migratorias que visitan nuestras costas durante el invierno, dedicamos la jornada a conocer una de las especies reproductoras más emblemáticas y vulnerables de la comarca: el chorlitejo patinegro, una limícola que encuentra en nuestras playas uno de sus escasos refugios para criar.


E. González.

La actividad comenzó en las aulas, donde los estudiantes participaron en una charla divulgativa sobre la biología de esta especie y los desafíos a los que se enfrenta para sobrevivir. La pérdida de hábitat, las molestias humanas y la presión sobre las zonas de nidificación son algunas de las amenazas que ponen en riesgo sus poblaciones.


Después llegó el momento más esperado: la visita a la playa donde nidifica esta ave. Equipados con prismáticos y telescopios, los alumnos pudieron observar varios ejemplares sin interferir en su comportamiento, aprendiendo así la importancia de disfrutar de la naturaleza de forma respetuosa. Además del chorlitejo patinegro, la playa ofreció la oportunidad de descubrir otras aves marinas que comparten este valioso ecosistema costero.


La jornada continuó en la laguna de A Bodeira, un espacio de gran interés para la fauna acuática. Allí, entre carrizos y aguas tranquilas, aparecieron ante nuestros ojos diferentes especies de patos, zampullines, gallinetas, golondrinas y vencejos comunes, entre otras muchas aves que utilizan este humedal como refugio, zona de alimentación o lugar de descanso.
Más allá de las observaciones realizadas, el verdadero valor de esta experiencia reside en despertar la curiosidad y el interés de las nuevas generaciones por la naturaleza. La ilusión y el entusiasmo mostrados por los alumnos —y también por sus profesores— nos recuerdan que la educación ambiental es una herramienta fundamental para la conservación.


E. González.

Quizás algunos de estos jóvenes observadores se conviertan en el futuro en defensores de la biodiversidad. Por ahora, nos quedamos con la satisfacción de haber sembrado una pequeña semilla de respeto y admiración por la naturaleza. Con tiempo, cuidado y conocimiento, esperamos que esa semilla crezca y dé sus frutos.


E. González.


Enviada en 13/06/2026 - Leer entrada completa

AVES LLEGADAS DE ÁFRICA


Chotacabras europeo (Caprimulgus europaeus). Ilustración Encarna González.


Tras los meses de temporales invernales, en los que muchas aves acuáticas partieron hacia el norte de Europa para reproducirse, la primavera devuelve la vida al paisaje. Con ella llegan desde África numerosas especies que, tras cruzar desiertos, montañas y mares, alcanzan la península de O Grove, convertida en un auténtico refugio para la nidificación.

En el bullicioso corazón urbano de O Grove, entre plazas y calles, se despliegan los acrobáticos vuelos de los vencejos. Estas aves oscuras, de silueta en forma de media luna, son auténticas viajeras del aire: pueden pasar más de dos años sin posarse. Sus característicos chillidos, “ci-riiiiii”, anuncian la llegada del buen tiempo y llenan el cielo de vida.

Al caer la tarde, en los pinares de la comarca, como los de la isla de A Toxa, se escucha el canto monótono del autillo, un diminuto búho migrador procedente del sur del desierto del Sahara pero sin llegar al bosque tropical. Discreto y difícil de ver, pero no de oir, se alimenta principalmente de insectos, lo que lo convierte en un aliado natural de nuestros ecosistemas.

En el monte de A Siradella resuena el inconfundible canto del cuco, cada vez más escaso, mientras en la penumbra del crepúsculo se activa el chotacabras, ave de hábitos nocturnos que anida directamente en el suelo y cuyo vuelo silencioso pasa muchas veces desapercibido.

La laguna de A Bodeira se convierte en un concierto natural donde, junto al croar de las ranas, se suman los carriceros comunes, los zarceros políglotas o las tórtolas europeas entre otros muchos. Todos ellos encuentran en la densa vegetación un lugar ideal para ocultar sus nidos y criar a sus polluelos.

En los campos que aún conservan cierta actividad agrícola aparecen especies entrañables como la abubilla, con su llamativo penacho, o las golondrinas, que siguen asociadas a nuestras viviendas y a las que la tradición atribuye buena suerte allí donde deciden instalar su nido.

En el sistema dunar de A Lanzada ya crían en el suelo las lavanderas boyeras. Y en la playa se esconde uno de los mayores tesoros de nuestros arenales: el chorlitejo patinegro, un ave limícola en peligro que deposita sus huevos directamente sobre la arena. Su supervivencia depende en gran medida del respeto humano, por lo que es fundamental proteger sus zonas de cría, evitarle molestias y no llevar perros a la playa.

Pero O Grove, enclavado entre las rías de Pontevedra y Arousa, no es solo tierra: también es mar y costa rocosa. Aquí encontramos especies muy amenazadas, aunque no procedan de África. Una de ellas es la pardela balear, catalogada “En peligro crítico de extinción”, con apenas unas 3.000 parejas en el mundo. Desde sus colonias en las Islas Baleares, recorren la costa ibérica hasta Francia en busca de alimento, haciendo escala en la bahía de A Lanzada o en la ría de Arousa para descansar y recuperar fuerzas.

Otra especie destacada es el cormorán moñudo, catalogado como “Vulnerable”. De plumaje oscuro con reflejos verdosos y gran habilidad para el buceo, habita durante todo el año en nuestros acantilados, donde encuentra refugio y alimento, no necesita ir a África.

La primavera ha llegado, y con ella, las aves viajeras africanas. Es tiempo de alzar la vista al cielo, escuchar la naturaleza y valorar la riqueza que nos rodea. Disfrutemos y protejamos las aves de la península de O Grove, un patrimonio natural que depende también de nosotros.

Enviada en 29/05/2026 - Leer entrada completa

POLLUELOS EN LAS PLAYAS

Polluelo de chorlitejo patinegro. G. Ferreiro.


Ya han nacido  polluelos de chorlitejo patinegro en la Reserva Ornitológica de O Grove, un acontecimiento que marca el inicio de una etapa tan fascinante como delicada para esta especie.

Desde sus primeras horas de vida, estas pequeñas crías dependen casi por completo de su padre, que asume la responsabilidad de protegerlas, guiarlas y enseñarles a alimentarse. Durante varias semanas, las acompaña incansablemente por la playa, mostrándoles cómo encontrar alimento y mantenerse a salvo, hasta que desarrollan la capacidad de volar y alcanzar su independencia.

Sin embargo, este proceso no es sencillo. Durante aproximadamente un mes, los polluelos permanecen en la arena sin haber desarrollado aún sus plumas de vuelo, lo que los hace extremadamente vulnerables. En este periodo crítico, deben enfrentarse a múltiples amenazas: desde depredadores naturales hasta la presencia de animales domésticos, especialmente perros que acceden a la playa, ya sea sueltos o incluso atados.

La presencia de perros no solo supone un riesgo directo para los polluelos, sino que también genera un elevado nivel de estrés en los adultos, alterando su comportamiento y pudiendo provocar el abandono del nido o de las crías, con consecuencias fatales.

Por ello, apelamos a la responsabilidad y sensibilidad de todas las personas que visitan estas playas. Es fundamental respetar la normativa vigente y la señalización existente que prohíbe el acceso de perros, con el fin de garantizar la supervivencia de estos frágiles animales y contribuir a la conservación de una especie tan valiosa como vulnerable.

Enviada en 10/05/2026 - Leer entrada completa

PRIMAVERA

Tarabilla europea (Saxicola rubicola). G. Ferreiro.


Los meses primaverales son los ideales para detenerse y escuchar el canto de las aves. La primavera está en su apogeo y los sonidos de la naturaleza se convierten en una auténtica banda sonora que nos acompaña y nos envuelve.

Recorriendo los pinares de A Toxa, los jardines de esta isla, el entorno de A Bodeira, la pasarela de la duna de A Lanzada, el sendero entre árboles que baja del “Sanatorio” hasta la playa, los campos de la parroquia de San Vicente, y todas aquellas zonas que aún conservan vegetación autóctona, podemos disfrutar de la belleza de estos cantos, de su diversidad y de la sensación de calma y felicidad que nos transmiten.

Diversos estudios de psiquiatría, psicología y neurociencia señalan que escuchar el canto de las aves puede mejorar el estado de ánimo no solo en el momento de oírlas, sino hasta cuatro horas después. Este efecto positivo está relacionado con nuestra conexión profunda con la naturaleza, algo que a menudo olvidamos en la vida diaria.

Además, el canto de las aves y los sonidos naturales en general:

hacen más tolerable el ruido del tráfico, 

reducen la sensación de agobio en lugares multitudinarios, 

ayudan a regular el ritmo cardíaco, 

aumentan los niveles de atención y concentración, 

mejoran la agudeza mental, 

reducen el estrés, 

disminuyen los niveles de hostilidad, 

e incrementan la sensación de bienestar. 

Incluso se habla de “baños sonoros naturales”, pequeñas pausas conscientes en las que simplemente escuchamos lo que nos rodea. No requiere esfuerzo ni preparación: basta con parar, respirar y prestar atención.

Solo con escuchar a las aves basta. Nada más.


Enviada en 28/04/2026 - Leer entrada completa

TERCER NIDO DE PÍLLARA DAS DUNAS

E. González.


Ayer tuvimos otra noticia muy especial en la Reserva Ornitológica de O Grove dentro del Complejo Intermareal Umia–O Grove: encontramos el tercer nido de chorlitejo patinegro o píllara das dunas de esta temporada.

El hallazgo se produjo en otra de las playas del espacio protegido, lo que refuerza la idea de que esta limícola sigue encontrando aquí un lugar adecuado para reproducirse.

Pero… ¿por qué es tan importante este tipo de descubrimientos?

El chorlitejo patinegro (Charadrius alexandrinus) es un ave limícola que anida directamente en la arena, haciendo apenas una pequeña depresión en el suelo donde deposita los huevos. Esta estrategia, aunque efectiva en entornos naturales poco alterados, la convierte en una especie muy vulnerable a la actividad humana. El paso de personas o perros puede destruir nidos casi invisibles a simple vista.

Para aumentar sus posibilidades de éxito, ya se ha instalado una jaula de protección —que permite al ave entrar y salir con normalidad pero impide el acceso de depredadores— y un balizamiento disuasorio que señaliza la zona y pide a las personas que mantengan la distancia.

Este tipo de medidas son fundamentales, pero no suficientes sin la colaboración ciudadana. Si visitas playas donde habita el chorlitejo patinegro, recuerda:

• Respetar siempre las zonas balizadas

• Evitar acercarte a los nidos, aunque parezcan abandonados

• No llevar a los perros a la playa

• Circular por las zonas húmedas y no por las áreas dunares

Cada pequeño gesto cuenta. Gracias a la combinación de conservación activa y sensibilización, especies como el chorlitejo patinegro tienen una oportunidad real de salir adelante.

Este tercer nido es, sin duda, una excelente noticia y un motivo más para seguir cuidando y divulgando el valor ecológico de la Reserva Ornitológica de O Grove en el Complejo Intermareal Umia–O Grove. Ahora toca estar pendientes de su evolución… y cruzar los dedos para que dentro de unas semanas podamos hablar de nuevos polluelos corriendo por la arena.


Enviada en 15/04/2026 - Leer entrada completa

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