Ecological Economics publicou un informe no que asegura que observar aves e a natureza pode reportarnos un gran benestar.
Se analizamos a maioría dos últimos estudos publicados sobre os beneficios da natureza no ser humano, veremos que en xeral se refiren ás nosas contornas locais.
Recentemente puidemos ler que vivir preto das chamadas zonas azuis é beneficioso para a nosa saúde, que ter acceso a parques ou espazos verdes cerca da casa diminúe as enfermidades cardiovasculares e frea a contaminación, así como que camiñar uns 120 minutos semanais nunha contorna verde nos proporciona benestar e saúde. Confirmábao un estudo de Scientific Reports en xuño de 2019, do que nos faciamos eco en Traveler.es.
Se ben, faltaba algún estudo que confirmase que a nivel global a natureza nos achega felicidade. E iso é o que conseguiu demostrar o último estudo de Ecological Economics no que participaron diferentes organismos e universidades de Europa, como o German Centre for Integrative Biodiversity Research, a Universidade de Kiel ou o Senckenberg Biodiversity and Climate Research Centre, entre outros.
O estudo publicado en novembro de 2020 quería corroborar como a natureza inflúe no benestar humano de diferentes formas e a nivel continental. “Para iso relacionamos datos socioeconómicos de máis de 26.000 cidadáns europeos en 26 países con datos macroecolóxicos sobre diversidade de especies e características da natureza en Europa”, suliñan no estudo.
Tamén utilizaron como referencia anteriores estudos, como un publicado recentemente no que se demostrou que a riqueza de especies de fauna e flora está relacionada positivamente co benestar subxectivo dos residentes no estado de Victoria, Australia. “Unha maior riqueza de especies de plantas tamén se asocia positivamente coa capacidade das persoas para recuperarse do estrés”, engaden.
Así o obxectivo da análise The importance of species diversity for human well-being in Europe era o de examinar a relación entre a diversidade de especies e a satisfacción coa vida a nivel continental. “A diversidade de especies mídese como a riqueza de especies de aves, mamíferos (incluída a megafauna) e árbores. Os nosos resultados mostran que a riqueza de especies de aves se asocia positivamente coa satisfacción coa vida en Europa. Encontramos unha relación relativamente forte, o que indica que o efecto da riqueza de especies de aves sobre a satisfacción coa vida pode ser de magnitude similar á dos ingresos”, sinalan.
Por iso, suxiren que a toma de decisións políticas e sociais debe considerar o papel fundamental da diversidade de especies para o benestar humano. “Con base nestes resultados, este estudo sostén que as accións de manexo para a protección das aves e as paisaxes que as sustentan beneficiarían os humanos”.
E neste sentido, desde a organización SEO/BirdLife apoian os resultados. "Todos os aspectos da natureza facilitan un benestar para as persoas. Gran proporción da poboación mundial recorre á natureza no seu tempo libre para gozar da vida, moitos deles incluso dedican tempo a prestar especial atención ás aves, pois resúltalles grata a actividade", dille a Traveler.es Juan Carlos del Moral, coordinador da Área de Ciencia Ciudadana de SEO/BirdLife.
Desde a súa web, ademais, facilítannos unha guía coa que poder poñer en práctica a observación, porque si niso moitos somos inexpertos. Tamén dispoñen dun identificador de aves, creado conxuntamente co Goberno de España e a Fundación Española para a Ciencia e a Tecnoloxía, no que poderás identificar aqueles paxaros que encontres.
A recomendación: "Basta con pasear por sendas e pistas xa abertas para o tránsito das persoas por calquera parte do campo e manter silencio ou actividades que non alteren o estado normal da contorna".
Este 2021, ademais, a ave do ano seleccionada por SEO/BirdLife é o cirrio; este, polo menos, será fácil recoñecelo agora que xa o sabemos.
A primavera será un bo momento de practicar a observación e disfrute do son do canto das aves e demostrarnos a cantidade de beneficios que pode reportarnos, pero tamén o outono co paso pola nosa reserva de aves que van cara a África e como non o inverno, pois agora chegan miles de aves acuáticas que nos alegrarán cos seus variados trinos, coa sua placidez ou coa sua alegría de vivir, sobre todo para rebaixar o estrés e a incerteza destos tempos.
Este otoño han llegado 4 flamencos comunes (Phoenicopterus roseus), al Complexo Intermareal Umia-O Grove.
Más tarde se ha incorporado un quinto flamenco. Estos 5 flamencos que nos visitan, 1 es un joven de color pardo grisáceos, 2 son inmaduros de tonos grises y blancos y otros 2 son adultos de tono más rosado.
Los flamencos son aves de apariencia exótica, muy esbeltas y de tonos rosa suave. Las patas rosas son muy Largas, el cuello también es largo y muy flexible y el pico rosado con la punta negra es curvado hacia abajo. Los son ojos amarillos. Las hembras son más pequeñas.
Caminan lentamente por el cieno y no se hunden por sus dedos unidos por membranas, que a su vez les facilitan nadar con destreza. Muy sociables, viven en grandes bandadas. Cuando vuelan son muy estilizados, llevando cuello y patas estirados. Vuelan rápido y directo formando grupos irregulares o largas filas.
Con sus largas patas y cuellos exploran aguas más profundas donde otras aves no llegan. El pico adaptado para hurgar en el barro, tiene laminillas que retienen las sustancias nutritivas al filtrar el agua. Para alimentarse colocan su cabeza entre las patas y “zapatean” el fondo, removiendo la materia orgánica: pequeños moluscos, crustáceos, larvas, insectos, semillas y algas, de donde proceden los pigmentos carotinoides que le dan los tonos rojizos, importantes en el período reproductor.
Suelen Frecuentan aguas someras y despejadas, salobres o saladas: lagunas, marismas, bahías y salinas. Se reproducen en humedales de aguas superficiales de nivel constante.
Desde abril nidifican en apretadas y ruidosas colonias, cuyos nidos muy próximos entre sí, son conos altos de barro. Tienen uno o dos polluelos con plumón gris, que pronto abandonan el nido y quedan al cargo de varios adultos en “guarderías”.
Se extienden mayoritariamente y de forma discontinua por Europa mediterránea, África del norte, occidental, oriental y austral, además desde el suroeste de Asia hasta la India, dependiendo de la disponibilidad de hábitats favorables.
En España es un ave parcialmente migradora, dispersiva y nómada que ocupa en invierno marismas del Guadalquivir y Odiel, bahía de Cádiz, algunos puntos del litoral mediterráneo, lagunas interiores de Andalucía, Castilla-La Mancha y Baleares. Es ocasional en Extremadura. Se reproducen en costas Mediterráneas, suroeste Atlántico, marismas del Guadalquivir, interior de Andalucía y Castilla-La Mancha.
Tras la cría los flamencos se reparten por distintos humedales ibéricos, del norte de África y del Mediterráneo oriental, y algunos pueden llegar a Galicia como divagantes muy raros.
Así desde el 2015 han llegado cada invierno varios ejemplares al Complexo Intermareal Umia-O Grove: 5 flamencos en 2025, 3 en el 2024, otros 3 en el 2023 y 3 flamencos en el 2022.
Hay varios registros de 1 sólo flamenco común en 2015 y 1 en el 2016.
Este año además han llegado en septiembre otros 4 flamencos a la ensenada de San Simón, al fondo de la ría de Vigo.
Bienvenidos sea los flamencos comunes a nuestra región!!
En el mundo se estima que hay entre 600 millones y 1000 millones de gatos. Tanto mascotas, gatos callejeros y gatos asilvestrados y se reparten por todos los continentes excepto en la Antártida.
Los gatos matan a miles de millones de aves cada año además de pequeños mamíferos, reptiles y grandes insectos.
En Estado Unidos según un nuevo estudio viven alrededor de 84 millones de gatos en propiedad, muchos de los cuales salen al exterior.
Según la investigación publicada en la revista Nature Communications, los gatos matan entre 1.400 millones y 3.700 millones de aves y entre 6.900 millones y 20.700 millones de pequeños mamíferos, sin contar reptiles o insectos.
Esta asombrosa cantidad de muertes de aves puede representar hasta el 15 por ciento de la población total de aves
Así un solo felino mata entre 23 y 46 aves al año, y entre 129 y 338 pequeños mamíferos.
La evidencia científica sobre el impacto de los gatos (Felis catus) como depredadores de aves, reptiles, pequeños mamíferos o grandes insectos es abundante. Los gatos domésticos asilvestrados o aquellos que tienen acceso al exterior de las viviendas son depredadores oportunistas que pueden cambiar fácilmente de presa (Bonnaud et al., 2011), cazan presas silvestres (Dickman., Newsome 2015), matan miles de millones de aves y mamíferos cada año (Loss et al., 2013) y albergan una serie de enfermedades que afectan a la salud humana y de la fauna salvaje (Lepczyk et al., 2015; Chalkowski et al., 2019).
El mayor impacto de los gatos ha sido ampliamente documentado en medios insulares (Medina et al., 2011; Medina, Nogales, 2009; Nogales et al., 2013; Ratcliffe et al., 2010). Entre otras afectaciones, está probado que su introducción en islas es corresponsable de, al menos, el 14% de las extinciones modernas de aves, mamíferos y reptiles ocurridas en territorio insular a escala global; y constituyen la principal amenaza para casi el 8% de las aves, mamíferos y reptiles considerados en peligro crítico por la Unión Internacional de Conservación de la Naturaleza (Medina et al., 2011).
También existe abundante información sobre el daño que provocan los gatos que deambulan libremente y depredan sobre las poblaciones de aves silvestres y otra fauna en zonas continentales (Marra, Santella, 2016; Loss et al., 2013). Se estima que estos gatos están implicados en la amenaza o extinción de al menos 430 especies (Doherty et al., 2016). Junto a los roedores, constituye el principal grupo de mamíferos depredadores invasores.
Además de la depredación, los gatos ejercen efectos no letales sobre la reproducción y la supervivencia induciendo el estrés inmune en la fauna silvestre. De hecho, se ha comprobado mediante indicadores del sistema inmune que provocan una reducción de hasta el 38% en la barrera inmune (Navarro et al., 2004). Otro estudio demuestra que, en presencia de gatos, el aporte de alimento que llevan algunas aves a sus pollos queda reducida en un 33-40% y además incrementa el riesgo de depredación por córvidos que son atraídos a los nidos por las llamadas de alarma de sus habitantes (Bonnington et al., 2013). En un modelo poblacional se ha demostrado que, incluso cuando aún siendo la depredación leve (<1), el impacto en la fecundidad, aunque también sea igualmente baja, tiene marcadas consecuencias en el declive poblacional, de hasta el 95%, en algunos casos (Beckerman et al., 2007). Es definitiva, la mera presencia de gatos causa un estrés y una disrupción en la ecología del comportamiento de las aves, pudiendo causar alteraciones severas.
Otras afectaciones asociadas a su deambulación libre en el medio, natural y urbano, están asociadas a su papel como vectores de parásitos y otros patógenos a la fauna silvestre, en algunos casos amenazada. Uno de los ejemplos más relevantes es el del lince ibérico, muy sensible a los patógenos transmitidos por gatos domésticos que deambulan en el medio natural dentro del hábitat del felino endémico (Roelke et al., 2008; Meli et al., 2009).
Además, se ha podido comprobar que existe un cierto grado de hibridación entre los gatos domésticos y las poblaciones de gatos monteses. Esta hibridación es significativa en ciertas regiones de Europa y, aunque parece mucho menor en la península ibérica (Gil-Sánchez et al., 2015; Fernández et al., 1992), representa un riesgo que no puede despreciarse, habida cuenta de la deriva genética que provoca en los monteses.
Por último, existen una serie de efectos sobre la salud humana, en particular sobre la salud mental, que parecen tener parositosis como, por ejemplo, la toxoplasmosis. Si bien existe evidencia científica sobre estos efectos, este documento se centra en los efectos en la biodiversidad.
Tipos de poblaciones de gatos domésticos
Gatos asilvestrados, gatos urbanos gatos sueltos y gatos domésticos.
Las tres primeras categorías son gatos que circulan libremente y comparten territorio geográfico –de forma permanente o parcial– con otras especies silvestres, sea en medio urbano o natural. Todas ellas tienen un mayor o menor impacto en la biodiversidad (por depredación, competencia, transmisión de enfermedades y u otras causas).
Las segundas y terceras categorías se benefician, además, de subsidios (comida, refugio y cuidados por parte de humanos). Su población no depende de factores ambientales, tales como la abundancia de presas o la depredación, competencia o enfermedades. Por tanto, las densidades de estas dos categorías pueden llegar superiores a las que podrían sostener los hábitats naturales.
En la segunda categoría se incluirían las colonias felinas constituidas por gatos comunitarios, según la terminología más utilizada. Estos serían casos en los que se ejerce un cierto manejo por parte de personas, colectivos o autoridades, tales como proporcionar alimento, atención veterinaria y abrigo ante las inclemencias. En algunos casos, estos grupos de gatos están sometidos a esterilización y posterior suelta, lo que se ha denominado con diversas siglas: CER (captura, esterilización y retorno), CES (captura, esterilización y suelta), TNR (trap, neuter, return) y TER (trampeo, esterilización, retorno), entre otras.
Al respecto, conviene recordar que los gatos en estado silvestre no forman verdaderas agregaciones (Spotte et al., 2014) y que su comportamiento gregario está solo asociado a la interacción con el ser humano.
Singularidad de los impactos según los distintos tipos de población felina considerados
La literatura científica no avala la suposición de que las colonias de gatos tienden a desaparecer en el tiempo, como consecuencia de la esterilización de sus individuos (Castillo, Clarke, 2003; Crawford, 2019; Longcore, 2009; Nutter, 2006) Las condiciones necesarias para que esto ocurra (porcentajes muy altos de esterilización y nuevas entradas en las colonias nulas o muy bajas) son muy difíciles de alcanzar. Tampoco se reportan evidencias sólidas que avalen la disminución de la depredación cuando se aporta alimento de forma regular (Hernández, 2018), ni sobre la posibilidad de que las colonias manejadas resistan la invasión de otros congéneres.
Por otro lado, se ha comprobado que, si bien la tasa de depredación que producen gatos sueltos es inferior a la provocada por los gatos asilvestrados, su impacto local es entre 28 y 52 veces más alto (Legge et al., 2020) debido a su mayor densidad.
En este mismo sentido, Crooks y Soulé (1999) calcularon que el territorio que ocupan una o dos parejas de un depredador autóctono llega a estar ocupado por 35 gatos en un área periurbana. Todo ello, en definitiva, supone un incremento en cuanto a depredación y a exclusión competitiva.
Además, la mayoría de los estudios realizados sobre gatos sueltos han llegado a calcular el impacto sobre las presas, visualizando las aportadas a sus hogares. De hecho, se ha comprobado que matan incluso cuatro veces más presas de las que aportan a su hogar (Loyd et al., 2013; Morling, 2014), por lo que las investigaciones efectuadas sobre esa base suponen una significativa infravaloración.
Considerando las tres primeras categorías, la comunidad científica ha discutido si las poblaciones de gatos que circulan libremente por el medio suponen un impacto negativo en las poblaciones de pequeños vertebrados. O si, por el contrario, se trataría simplemente de una mortalidad compensatoria. Es decir, si se trata en realidad de animales que, de todas formas, iban a morir por otra causa inminente. Hawkins et al. (1999) comprobaron que, en zonas con gatos que reciben aportes de alimento y cuidados, la presencia en el medio de pequeños vertebrados naturales es inferior a la de fauna antropófila e introducida, aunque también sean presas habituales de los gatos.
Por otra parte, lejos de pensar que el impacto de las fuertes densidades de gatos en libertad tiene un efecto local, existen evidencias de un problema más amplio, asociado a que esas localidades actúen como efecto sumidero. Esto puede suceder en áreas urbanas, interviniendo como sumideros de áreas naturales próximas (Baker et al., 2005; Balogh et al., 2011). También se ha constatado en ambientes insulares con efectos en las aves marinas (Smith et al., 2002; Bonnaud et al., 2009).
Acciones estratégicas
El control y gestión de la población de gatos en el exterior de las viviendas es una tarea difícil y compleja. Aparecen una serie de dimensiones biológicas, legales, culturales, institucionales, ecológicas, históricas, científicas, económicas, éticas, políticas y sociales que, pese a su dificultad, deben ser encajadas. A pesar de la dificultad que entraña, las políticas públicas deben asegurar que la población de gatos, fuera del ámbito doméstico, se reduzca a su mínima expresión. De esta forma se podrían asegurar unos estándares de gestión más adecuados teniendo siempre en cuenta el bienestar animal.
Con el objeto de compatibilizar la tenencia de gatos con la protección de la biodiversidad, SEO/BirdLife realiza las siguientes sugerencias:
La tenencia de gatos siempre ha de desarrollarse en condiciones controladas, impidiendo su libre acceso al espacio no domiciliario. Ha de garantizarse que están previamente esterilizados (excepto en el caso de estar autorizados como criadores) y debidamente identificados, imponiéndose la obligatoriedad de dicha identificación y de un control adecuado con el fin de asegurar su cumplimiento.
Está demostrado que las poblaciones o colonias de gatos en el medio urbano suponen un riesgo para la biodiversidad. Por tanto, no deben promoverse. Las administraciones públicas han de dotarse de la normativa necesaria al efecto. De esta manera se podría asegurar que los gatos domésticos realizan su actividad en el interior de los domicilios de sus dueños y no en las calles o en el medio natural.
A través de planes municipales o herramientas similares, los ayuntamientos –o las administraciones competentes– deben identificar todas las colonias felinas. Así se podrían establecer medidas precisas para su progresiva reducción a corto o medio plazo. El objetivo final sería la ausencia de gatos sin hogar en el municipio o área.
En las islas de tamaño reducido (menos de 30 km2) se aconseja la prohibición de la tenencia de nuevos gatos. De igual manera, asegurar que los ya presentes en esas estas islas no puedan abandonar el domicilio de sus dueños.
En islas de mayor tamaño (más de 30 km2) es fundamental asegurar la esterilización de todos los gatos domésticos. Se trata, además, de una cuestión que es aconsejable extender al conjunto del territorio nacional. En el caso de gatos destinados a la cría, su tenencia se podría articular a través de una debida acreditación del criador, con la correspondiente justificación y control de la actividad. En estos territorios, el mantenimiento de colonias o poblaciones gestionadas de gatos puede tener un impacto muy severo sobre la biodiversidad y, en consecuencia, han de evitarse.
Es recomendable la extracción del medio natural, por los medios adecuados y garantizando las condiciones de bienestar animal, de todos los gatos asilvestrados en islas y otros espacios de importancia para la conservación de las especies (entre otros, espacios protegidos o entornos urbanos con presencia de especies del Catálogo Estatal de Especies Amenazadas). Preferentemente, los capturados deberían ser esterilizados y llevados a un centro especializado, tras un control sanitario previo.
Aquellas agregaciones de gatos que no se encuentren en la situación anterior podrán ser gestionadas in situ, siempre que la colonia no presente crecimiento poblacional y que todos los individuos estén debidamente identificados, esterilizados y en buen estado de salud. Las nuevas incorporaciones de gatos a las colonias deberán ser registradas. Los individuos capturados serán llevados a un centro especializado. Las condiciones básicas para determinar las colonias cuya gestión puede llevarse a cabo in situ debe ser objeto de un desarrollo reglamentario.
Aquellas colonias que se gestionen in situ, pero que, aun cumpliendo las condiciones anteriores, puedan generar conflictos con la fauna silvestre o con la seguridad o salud de las personas, deberán contar con un cerramiento que evite la salida y entrada de ejemplares. En el caso de que se encuentren en un espacio en el que puedan depredar sobre la fauna silvestre, tendera que incluirse, además, medidas que eviten o reduzcan significativamente esta depredación.
Es necesario acometer campañas de sensibilización ciudadana. Abordar tanto los impactos que generan los gatos en el medio natural, como la necesidad de mantenerlos en condiciones que no supongan un menoscabo para la conservación de la biodiversidad.
Para la implementación de estas actuaciones, SEO/BirdLife aboga por un desarrollo normativo participado por la sociedad civil. De esta forma se pueden lograr consensos adecuados, que prioricen la conservación de la biodiversidad autóctona y propicien una transición adecuada y la consolidación de buenas prácticas. Las entidades dedicadas a la conservación de la biodiversidad y aquellos colectivos preocupados por el bienestar de los animales hemos de trabajar activamente en la construcción de estos consensos.
Cualquier normativa o política sobre bienestar animal que no evite los impactos sobre la fauna silvestre incumplirá su misión. Puede poner en riesgo los esfuerzos realizados en la conservación de la biodiversidad y puede, además, incumplir con el marco legal ambiental vigente.
SEO/BirdLife desaconseja la práctica de la captura, esterilización y suelta habida cuenta que la literatura científica no avala su efectividad. Asimismo, y a pesar de que se puedan regular la existencia y gestión de colonias o poblaciones de gatos asilvestrados, urbanos o sueltos (incluyendo alimentación, cuidados, esterilización, vacunación y chipeado), esta práctica produce desajustes respecto a otros animales silvestres. Además, este tipo de alimentación normalmente está prohibida, al menos en espacios públicos o domésticos.
Actuaciones complementarias
Es conveniente realizar un informe exhaustivo con la información publicada disponible sobre todos los aspectos mencionados en los puntos anteriores.
Del mismo modo, es fundamental que toda normativa sobre este asunto priorice las necesidades de conservación de la biodiversidad. Es especialmente relevante en ámbitos insulares o de especial riqueza natural.
En aras a establecer mecanismos de participación ciudadana en las estrategias de control, es recomendable desarrollar sondeos de percepción social de la problemática. Bien a escala estatal o conforme a la escala de implementación de la acción, este tipo de análisis son positivos de cara a un mejor diseño de los procesos participativos y de las campañas de divulgación y concienciación que se desarrollen.
La concienciación e información al ciudadano sobre buenas prácticas en la tenencia de gatos resulta imprescindible. Es conveniente que cualquier acción en este sentido vaya acompañada de mecanismos de comunicación e información de servicio, al objeto de consolidar la efectividad de las medidas.
La Píllara das dunas o Chorlitejo patinegro (Charadrius alexandrinus), es una especie protegida que aparece en el Libro Rojo de las Aves de España en la categoría de "En peligro" y "Vulnerable" en el Catalogo Gallego de Especies Amenazadas.
Esto significa que su población reproductora se enfrenta a un riesgo muy alto de extinción en un espacio corto de tiempo, si no se toman medidas para evitarlo.
Esta temporada 2025, han nidificado en varias playas de la Reserva Ornitolóxica de O Grove dentro del espacio protegido Complexo Intermareal Umia-O Grove, A Lanzada, punta Carreirón e lagoa Bodeira.
G. Ferreiro.
En estas playas se han dedicado 68 jornadas a recorrerlas para monitorizar su población. Y aunque el número de nidos que han aparecido en la reserva está dentro de la media y se han protegido y balizado con parcelas de exclusión en colaboración con los guardas y agentes medioambientales, las píllaras han tenido problemas para sacar sus polluelos adelante.
E. Gozález.
Al comienzo de la temporada de cría hemos convocado una reunión con técnicos, anilladodres, agentes y guardas de la Delegación de Pontevedra del Servicio de Conservación de la Naturaleza de la Xunta de Galicia y del concello de O Grove para solucionar problemas de conservación, coordinación y manejo de arenales.
Hemos vuelto a cooperar con esta Delegación en el marcaje con anillas de lectura a distancia de jóvenes y adultos. También como novedad este año se equipó con un sistema de geolocalización a un adulto lo cual nos permitirá seguir ahondando en la investigación para su conservación.
También hemos hecho jornadas de sensibilización y educación ambiental a pie de playa, en las que se han mostrado los pollos y los adultos a los participantes quienes los han disfrutado a través de los telescopios, a la vez se les iba explicando las dificultades que tienen para nidificar en estas playas.
E González.
Como norma habitual la nota más negativa han sido los casi 200 perros presentes y solo en las horas de jornadas de control, en los arenales donde nacen los polluelos. Como consecuencia se ha avisado en bastantes ocasiones a la policía local de O Grove y a los guardas y agentes de medio ambiente, quienes han tomado las medidas oportunas cursando las diferentes denuncias.
G. Ferreiro.
A pesar de que en el Complexo Intermareal Umia-O Grove (Reserva Ornitológica de O Grove), es casi el último refugio para la especie nidificante en la provincia de Pontevedra, y a pesar de todos los obstáculos con los que se han enfrentado, las píllaras das dunas siguen luchando por reproducirse en nuestras playas.
¡Gracias todas las personas que las han ayudado y las respetan!